PACTO SOCIAL Y POLÍTICO  POR LA EDUCACIÓN

Abril, miércoles 7, 12:00. Círculo de Bellas Artes , Madrid

 

En primer lugar, quiero dar las gracias al Consejo Social de la Universidad Autónoma de Madrid por darnos la oportunidad de exponer nuestros principios, criterios y razones sobre el PACTO SOCIAL Y POLÍTICO por LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA.

 

 Represento al Centro UNESCO Getafe, una entidad cuyo fin es divulgar los principios y directrices de la UNESCO en los municipios del Sur de Madrid y, como objetivo final, en toda nuestra Comunidad Autónoma. Se trata de una Entidad sencilla, sin grandes retos, ni grandes pretensiones, pero con unos objetivos muy firmes y llenos de compromiso con los principios fundamentales que emanan de la Constitución de la UNESCO, de la Carta de Naciones Unidas y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  Está integrado por más de 80 mujeres y hombres y su Junta Directiva. Somos personas, muchas de las cuales procedemos o pertenecemos al mundo de la educación y, por ello, estamos comprometidas con mejorar, en lo posible, el proceso educativo en sus diferentes niveles y la vida cultural de nuestra realidad más cercana.

 

La educación es el fundamento principal para que una sociedad, moderna y avanzada, alcance con mayores garantías, la libertad del ser humano y su compromiso con los demás, evitando que en su mente aniden pensamientos contrarios al establecimiento de una sociedad más justa, pacifica, y solidaria.

  La educación ha de orientar a las personas para que, junto a los demás, desarrollen y se desarrollen en la cooperación por la paz en el mundo, la solidaridad con los más desfavorecidos y la búsqueda de la justicia y del bien común

El objetivo que nos tiene aquí hoy reunidos es dar las últimas opiniones sobre el  PACTO SOCIAL Y POLÍTICO POR LA EDUCACIÓN en nuestro país. Nunca, hasta el momento, había abordado el Ministerio de Educación un pacto en educación de manera tan decidida y firme. El objetivo de reformar la educación en nuestro país, se supone que para mejorarla, suscita la más absoluta unanimidad.

 

La educación es un derecho de los ciudadanos, que el Estado debe salvaguardar y garantizar en aras de la igualdad entre todos ellos. La educación ha de venir determinada por acuerdos muy mayoritarios, en los que intervengan todos los sectores implicados en el sistema educativo intentando trabajar con la mayor eficiencia posible, nos referimos a: Partidos políticos, Sindicatos, Profesores, padres y otras entidades y asociaciones implicadas en este proceso. Hace falta, pues, una renuncia expresa a determinados intereses y una gran generosidad para alcanzar objetivos duraderos, que den al sistema mayor credibilidad y resultados constatables y evaluables en un periodo de tiempo razonable.

 

No podemos cambiar de sistema educativo cada vez que se cambia de Gobierno. El Sistema Educativo, sea cual fuese el Gobierno en cada momento, ha de ser diseñado con criterios de calidad, igualdad, libertad y universalidad, dotándole de estabilidad y garantizando su viabilidad y resultados, en otras palabras: la Educación, al igual que la Sanidad y las Pensiones, NO DEBE SER MONEDA DE CAMBIO ELECTORAL.

 

Es necesario contar, a través de un amplio proceso de consultas, con todos los actores de la educación, tanto en el plano nacional como en el autonómico, para elaborar así un programa imaginativo, innovador y humanista que dé respuesta a las nuevas oportunidades y al desarrollo en un planeta sostenible. Deberá ser, por tanto, un pacto que se asiente en un diagnóstico común sobre los problemas actuales de la educación y que busque puntos de encuentro para la solución a esos problemas.

 

El Informe Delors, realizado por encargo de la UNESCO, en 1997, en línea con los principios éticos, intelectuales y humanísticos que inspiraron a los fundadores de Naciones Unidas y de la UNESCO, puede ser un buen punto de referencia para encaminar este controvertido asunto de la Educación. Según este informe, las teorías de la educación pueden basarse en cuatro pilares fundamentales: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a vivir juntos. Los sistemas de educación están exclusivamente centrados en el aprender a conocer, atienden más o menos adecuadamente a aprender a hacer y suelen hablar mucho del aprender a ser y del aprender a vivir juntos, en forma de educación cívica, artística y de deportes y por medio de añadidos a la programación; pero no existe un sistema de educación en el mundo que recompense los logros en estas dos áreas, comprobando o evaluando los progresos que hacen los individuos o premiando a estos y a los maestros por dedicarse a esos dos pilares, aprender a ser y del aprender a vivir juntos.

 

Por otra parte y si nos fijamos en los cuatro campos temáticos principales en que se basan los informes de la Evaluación PISA tenemos : a) los resultados del aprendizaje; b) la igualdad de oportunidades educativas; c) la eficiencia de los procesos educativos; d) el impacto de los resultados del aprendizaje en el bienestar económico y social ¿Qué se deriva de todo esto?, Fundamentalmente, podríamos señalar como otro punto clave a tener en cuenta en este posible y esperado PACTO SOBRE EDUCACIÓN que  en nuestro Sistema Educativo nos falta, por una parte la eficiencia y por otra la evaluación y seguimiento de los resultados del aprendizaje en la vida socio-económica española.

 

Si nos hacemos la pregunta ¿Por qué la necesidad de un PACTO estatal sobre educación? Resaltaremos entre las razones más básicas las siguientes:

 

1. Nuestro país y, en consecuencia, todas nuestras autonomías con sus competencias educativas transferidas, tienen que enfrentarse al fenómeno de la integración en la diversidad. Pero no sólo de la diversidad de culturas, lenguas y religiones sino en la diversidad de diferencias físicas, y de otros órdenes que como el art. 24 de la Convención por los Dchos. Humanos de las personas con Discapacidad, ratificada por España, proclama su inclusión en igualdad de condiciones en la vida social de los estados. Sería deseable que los programas, tanto en integración como en inclusión, fuesen lo más  cercanos posibles para evitar situaciones de inequidad entre los ciudadanos de los diferentes territorios dentro de un mismo país.

 

2. Es necesaria una mínima homogeneidad de contenidos, fundamentalmente en los niveles educativos iniciales, si queremos una cohesión del Estado. Es paradójico que la Universidad Española se  encuentre sumida en un proceso de homologación de contenidos bajo el Espacio Europeo de Enseñanza Superior y, nos estemos olvidando de lo que ocurre en nuestra realidad más cercana en niveles educativos anteriores.

 

3. Si concebimos la Educación como instrumento para equilibrar las desigualdades sociales, debemos prestar especial atención a la Educación Infantil. Se conoce sobradamente la importancia que tienen desde el p. de v. psicobiológico los primeros 6 años de la vida del individuo (período crítico biológico  y psicosocial) y es ahí donde las sociedad se está, prácticamente jugando su futuro de equidad, y desarrollo en armonía con y entre los hombres y la naturaleza.

 

4. Para promover la formación profesional, sería preciso que las opciones de ésta, al superarse la educación secundaria obligatoria, tuviesen el mismo valor social que el bachillerato. No obstante,  también consideramos que la actual situación de crisis económica va a favorecer por un lado el aumento de alumnos en FP  e incluso en nivel superior, si pensamos, fundamentalmente, en Universidades como la UNED que permiten una flexible carga curricular y una significativa menor exigencia presencial para el alumno.

 

5. Los docentes son piezas clave en la educación. No podemos, por tanto, pasar por alto el apoyo que necesitan los docentes, por parte de todos, pues además han de afrontar nuevas responsabilidades tienen que aplicarse,además, a sí mismos el concepto de educación permanente. Es muy difícil iniciar una reforma educativa o mejorar la calidad de la Enseñanza en un país con docentes, sin la debida formación o motivación. Una reforma que pretenda cambiar el sistema de educación sin contar con el pleno entendimiento  y ayuda de los docentes en el aula, está condenada al fracaso por buena que sea.

 

6. Si la educación era antes importante, lo es más ahora cuando de lo que se trata es de cambiar el modelo productivo de nuestro país.  No puede haber cambio en el modelo productivo si no lo hay en el modelo educativo. Una mejor educación,  favorecerá que nuestro frágil sistema productivo, sustentado en el turismo y en la construcción, sea sustituido por otro que, se supone, será no sólo más sólido y eficiente, sino también, por qué no, más equitativo y solidario.

 

7. El objetivo de reformar la educación en nuestro país,  parece que suscita la más absoluta unanimidad. Un objetivo tan noble, justo, solidario y universal como es la educación nos puede unir a todos en una compartida tarea común. Desde esta perspectiva queremos resaltar aquí que,  el relativo fracaso de nuestras grandes leyes educativas no ha derivado tanto  de su intención como  de su falta de financiación. Creemos que este es el momento de convencer a todos de la importancia de esta inversión. Invertir en Educación es invertir en paz, libertad y respeto por nosotros mismos y nuestro planeta.

 

 

8. Finalmente, el desafío de las nuevas tecnologías de información, una realidad hoy,  es una herramienta de gran utilidad para facilitar el aprendizaje de los estudiantes y para alcanzar algunos objetivos. Pero no valen para todo. Y dependerá también su utilidad dependiendo de en qué niveles educativos nos estemos moviendo. Sirven en la mayoría de los casos para obtener información, o siguiendo el Informe Delors, para ayudar a “aprender a conocer” e incluso para “aprender a hacer”. Pero la red no puede sustituir una programación didáctica y un buen profesor, éstos seguirán siendo necesarios siempre. No debemos olvidar que el proceso educativo es no sólo informativo sino formativo, y esto sólo se aprende por aprendizaje vicario.

 

Concluyo con una de las ideas más bellas de  los fundadores de las Naciones Unidas y de la UNESCO: La educación debe contribuir a construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres. Hoy a comienzos de este siglo XXI, podríamos añadir “La educación debe contribuir a construir la paz en la mente de los hombres y de las mujeres, de tal manera que los aboque irremediablemente, a vivir, como primordial objetivo, el desarrollo integral del ser humano en plena libertad como ente individual, y de toda la sociedad a nivel mundial como único pueblo, única nación, superando así los intereses particulares, partidistas, y toda clase de división y fronteras hoy existentes. 

 

Todos los seres humanos y todas las culturas, poseen ese gran capital de aprender, que hay que cultivar y emplear con sensatez. Son los valores y sabiduría acumulados, el patrimonio cultural que nos dejaron nuestros antepasados y que no podemos vender. La sabiduría y la memoria son tesoros que hay que cultivar para mejorar la calidad de vida tanto de los individuos como de las sociedades.

 

Cuanto antes nos convenzamos de que nuestra vida está en función de la de los demás, cuanto antes comprendamos que estamos unidos a la suerte de aquello y aquellos que nos rodean, antes habremos superado nuestros individualismos que, en definitiva, son los que tanto dañan las relaciones humanas. Entiendo que, la educación es el único valor y el mejor camino para lograrlo.

 

Muchas Gracias de nuevo por la oportunidad que  han dado al Centro UNESCO Getafe de ofrecer en este relevante Panel, nuestra visión del PACTO SOCIAL Y POLÍTICO SOBRE LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA que, esperemos, en breve, sea una realidad.

 

Escrito elaborado por:

Martín Sánchez

Marisa Fernández García-Lorenzo

Mª Cruz R. del Cerro

Centro UNESCO Getafe

 

Abril, 2010