Este día internacional, que este año está dedicado al vínculo entre la alfabetización y el desarrollo sostenible, es una oportunidad de recordar una simple verdad: la alfabetización cambia la vida y puede llegar incluso a salvarla.

La alfabetización permite reducir la pobreza, encontrar empleo, tener un mejor sueldo. Es uno de los medios más eficaces de mejorar la salud de las madres y los niños, entender las recetas de los médicos y acceder a la atención de la salud. Gracias a los avances logrados en la educación de las mujeres en edad de procrear se salvó la vida de más de dos millones de niños menores de 5 años entre 1990 y 2009. La alfabetización facilita el acceso al conocimiento y pone en marcha un proceso de empoderamiento y de confianza en sí mismo que beneficia a todos. Esta energía, multiplicada por millones de personas, es la que sustenta el futuro de las sociedades.

 

En la actualidad, 781 millones de adultos en el mundo no saben leer, escribir ni contar. Dos tercios de ellos son mujeres. Más de 250 millones de niños no son capaces de descifrar una sola frase, aunque la mitad de ellos ha pasado cuatro años en la escuela. ¿Qué tipo de sociedades pensamos construir con una juventud analfabeta? Ese no es el mundo que queremos. Queremos un mundo en el que cada persona sea capaz de participar en el destino de las sociedades, de acceder a los conocimientos y de enriquecerlos a su vez. Para lograrlo, debemos también cambiar el enfoque convencional de los programas de alfabetización de modo que abarquen, además de la lectura y la escritura en sentido estricto, competencias más amplias sobre el consumo y los modos de vida sostenibles, la protección de la biodiversidad, la reducción de la pobreza, la reducción de los riesgos de desastre y la participación cívica. De esta manera los programas de alfabetización podrán liberar su potencial transformador.

Este compromiso ocupará un lugar central en la próxima conferencia de Aichi- Nagoya que se organizará en noviembre en el Japón y que estará consagrada a la educación para el desarrollo sostenible. De igual manera, será el tema principal del Foro Mundial sobre la Educación que se celebrará el próximo año en Incheon (República de Corea) con el propósito de conducir el debate mundial hacia la adopción, por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015, de nuevos objetivos de desarrollo sostenible. La UNESCO actúa en todo el mundo: en el Afganistán, en Bangladesh, en Camboya, en Egipto, en Nigeria, en el Senegal y en otros lugares con el fin de integrar la alfabetización en las estrategias nacionales de desarrollo. La “Alianza mundial para la educación de las niñas y mujeres” y el Fondo Malala para la Educación de las Niñas, creados por la UNESCO, hacen también hincapié en la alfabetización. Cada año, los programas galardonados con los premios UNESCO-Confucio y UNESCO-Rey Sejong honran prácticas innovadoras que muestran que los resultados están a nuestro alcance. Las nuevas tecnologías, especialmente los teléfonos móviles, ofrecen asimismo nuevas posibilidades de alfabetización para todos. Debemos invertir más en este ámbito y, en este día, hago un llamamiento a todos los Estados y a todos nuestros asociados para que redoblen sus esfuerzos, tanto políticos como financieros, a fin de que la alfabetización sea plenamente reconocida como uno de los medios más poderosos para acelerar el desarrollo sostenible. El futuro que queremos empieza con el alfabeto

Irina Bokova
Directora General de la UNESCO

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Audry AzoulayAudry Azoulay es la nueva directora general de la UNESCO  nombrada en la 39 Conferencia General sustituyendo a Irina Bokova. Su incorporación se produjo el 15 de Noviembre de 2017 por un período de 4 años.